Hoy he estado tomando el vermut, que queda muy fino, con la que considero una buena amiga y una gran profesional, y su conversación me ha hecho poner el disco duro a funcionar, más de lo acostumbrado, y tanto soniquete me ha hecho llegar a ciertas conclusiones que comparto con todos vosotros, puestos a empezar el 2013 con buen pie: que mejor manera que escribir un post (algo que tengo abandonado y no sé muy bien por qué).

Que las cosas no van bien para todos nosotros, los que vivimos o pretendemos vivir del sector del turismo lo tenemos meridianamente claro. No han sido años buenos, trabajamos en un escenario tremendamente sensible a la crisis, a veces nos cuesta ver el futuro con un poco de optimismo, otras, las más, miramos hacia él esperando que sea el futuro quien nos mire a nosotros, como si esta situación que nos ha tocado vivir en algún momento nos vaya a pasar de largo porque sí, algo que, a estas alturas y vivido lo vivido, es francamente improbable.

Pero…y ahí viene el bloqueo de mi disco duro, me pregunto si hacemos todo lo posible por cambiar este escenario, o nos limitamos, en más momentos de los necesarios, a observar y pretender, desde nuestras establecidas posiciones, que la crisis pase de largo, se solucione por arte de magia y todo vuelva a la “normalidad”, con todas las comillas del mundo.

Somos empresarios, la mayoría de nosotros tenemos nuestros propios negocios con el objetivo de vivir de nuestro trabajo, andamos inmersos en una situación complicada porque nuestro cliente final tampoco lo tiene mejor, pero hay que luchar por cambiar las cosas, hay que moverse, buscar alternativas…quizás nuevos mercados, nuevos escenarios, dependemos demasiado del cliente nacional, hay que salir a buscar el cliente extranjero, hay que apostar por proyectos nuevos, o por los que ya ruedan, pero apostar de manera activa, no vale estar en ellos por estar, hay que trabajar duro, hay que dedicarles esfuerzo, tiempo y buen hacer.

Participamos en proyectos que tienen un recorrido magnífico, mucho trabajo por el camino, pero en ocasiones somos espectadores en vez de actores, y no nos damos cuenta que somos parte de un todo, que nuestra dejadez hace estéril el trabajo de los demás, que nuestra aportación a dichos proyectos es fundamental para que salgan adelante, que muchos granos de arena si hacen una montaña, y que cuanto más alta es esa montaña, mejor perspectiva tendremos del sector y las circunstancias en las que nos movemos y más posibilidades de cambiar el futuro y mejorar nuestros alojamientos y cifras de negocio.

Empieza un nuevo año, vamos a arrimar un poco más el hombro a todos los buenos proyectos que nos rodean, vamos a trabajar duro, a poner nuestro granito de arena para que todos podamos beneficiarnos de las buenas ideas que seguro que nos surgen, vamos a madurar las que ya tenemos, vamos a comprometernos con nuestros compañeros de viaje, y vamos a conseguir entre todos que el 2013 sea para nuestros alojamientos, de lo bueno lo mejor!